El aumento sostenido en los precios de la vivienda y las altas tasas hipotecarias han reavivado en México el debate sobre si resulta más conveniente comprar o rentar una casa. Especialistas del sector inmobiliario coinciden en que la decisión depende cada vez menos del mercado y más del momento de vida, la estabilidad financiera y las metas personales de cada persona.
De acuerdo con el Termómetro del Mercado del Primer Trimestre de 2026, elaborado por la empresa MoradaUno a partir de 50 mil contratos de arrendamiento, la renta mediana en la Ciudad de México alcanzó los 22 mil pesos mensuales, con un precio promedio de 247 pesos por metro cuadrado. Las rentas registraron un incremento anual de 3.8 por ciento.
Santiago Morales, fundador y director general de la firma, explicó que el alza en las rentas se mantuvo prácticamente alineada con la inflación de 2025, que fue de 3.69 por ciento. Sin embargo, el precio de compra de vivienda aumentó 8.7 por ciento anual, ampliando la diferencia entre el costo de rentar y el desembolso necesario para adquirir un inmueble.

Comprar vivienda exige mayores ingresos
Durante el webinar “Hipotecas 2026: tasas, errores y lo que el banco no te dice”, organizado por MoradaUno, Fernando Soto-Hay, fundador y director general de Tu Hipoteca Fácil, advirtió que el incremento en los precios de la vivienda y la menor disponibilidad de inmuebles han dificultado el acceso a una propiedad, especialmente en un entorno de desaceleración económica.
Datos de la Asociación de Bancos de México indican que durante 2025 la banca originó 114 mil 200 créditos hipotecarios para compra de vivienda, cifra 5.2 por ciento menor respecto al año anterior.
Desafortunadamente, no es sorpresa para nadie que el país está estancado económicamente. La realidad es que tenemos ya mucho tiempo muy atorados y, con ello, el crédito hipotecario ha venido hacia la baja en número de operaciones que se celebran por año.
Soto Hay
El especialista ejemplificó que para adquirir una vivienda con valor de 4 millones de pesos mediante un crédito hipotecario y un enganche de 20 por ciento, una familia tendría que cubrir mensualidades cercanas a los 36 mil pesos y comprobar ingresos aproximados de 120 mil pesos mensuales.
Aunque reconoció que históricamente la plusvalía inmobiliaria en México suele mantenerse por encima de la inflación, advirtió que en los últimos seis años algunas entidades registraron incrementos de entre 10 y 12 por ciento anual, niveles que consideró desproporcionados e insostenibles.
El arrendamiento gana terreno como estrategia financiera
Ante este panorama, Soto-Hay consideró que rentar puede ser una alternativa viable en distintas etapas de la vida, particularmente para quienes acaban de mudarse de ciudad, recién casados, divorciados o personas que priorizan gastos relacionados con estudios, hijos o emprendimientos.
También señaló que el arrendamiento puede ser conveniente para quienes aún no cuentan con el ahorro suficiente para asumir una hipoteca.
Hay una vocación en México de ser los dueños de nuestras casas, pero comprar o rentar es una decisión muy personal. No hay una regla general. Rentar no es tirar el dinero, es un costo financiero que a veces se tiene que asumir.
Soto Hay
El directivo recomendó que antes de contratar una deuda de largo plazo se cumplan ciertas condiciones financieras básicas, como reunir al menos 20 por ciento del valor de la vivienda para el enganche y desarrollar el hábito de ahorrar cerca del 30 por ciento de los ingresos mensuales.
Por su parte, Morales aseguró que los datos del mercado de arrendamiento reflejan que muchas personas utilizan la renta como una herramienta temporal para ordenar sus finanzas o acceder a zonas y estilos de vida que no podrían costear mediante una compra.
Vemos contratos firmados por personas en etapas de transición —laboral, familiar, geográfica— que usan el arrendamiento como palanca mientras ordenan sus finanzas. Pero también vemos a quienes rentan deliberadamente para acceder a una ubicación, un edificio o un estilo de vida que no podrían costear como compra. En ambos casos es una decisión estratégica.
Santiago Morales
Buró de Crédito y tasas hipotecarias influyen en el acceso
Soto-Hay destacó que mantener un historial positivo en Buró de Crédito es clave para acceder a mejores condiciones de financiamiento. Explicó que una persona con ingresos comprobables sólidos y buen historial puede obtener tasas hipotecarias de entre 9.75 y 10.25 por ciento, mientras que perfiles con mayor riesgo financiero podrían enfrentar tasas cercanas al 12 por ciento.
Asimismo, recomendó comparar distintas opciones antes de contratar un crédito hipotecario y optar por esquemas en pesos, con tasa fija, plazos máximos de 15 años y un enganche mínimo de 20 por ciento.
También sugirió revisar la amortización del crédito y el Costo Anual Total (CAT), indicador que contempla intereses, seguros y comisiones asociados al financiamiento.
Finalmente, el especialista subrayó la importancia de contar con asesoría profesional al momento de contratar una hipoteca, debido al impacto financiero de largo plazo que representa esta decisión.
Firmar una hipoteca puede ser controversial, porque la gente está tomando una decisión de una vez en su vida o, a veces, una vez cada 20 o 30 años. Por lo tanto, tiene un costo si no se hace bien.



