La Presidenta aseguró que México necesita un organismo electoral fuerte que represente la voluntad popular; también cuestionó a actores políticos e intelectuales por sus posturas frente a los gobiernos anteriores.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió la necesidad de contar con un Instituto Nacional Electoral (INE) fuerte y autónomo, al señalar que su principal responsabilidad debe ser garantizar el respeto a la voluntad popular y no responder a los intereses de grupos políticos o élites.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria sostuvo que la democracia representa la soberanía del pueblo y cuestionó a quienes, dijo, se consideran propietarios de las instituciones democráticas.
Queremos un Instituto Nacional Electoral fuerte, que responda a la voluntad del pueblo, a la verdadera democracia, no a la democracia de las élites, no a la democracia de este grupo que se empoderó del Instituto Nacional Electoral y que se sienten dueños de la democracia. Ellos no son dueños de la democracia.
Claudia Sheinbaum

Sheinbaum también criticó a un grupo de intelectuales y analistas por sus posicionamientos políticos durante administraciones anteriores. Como ejemplo, mencionó el proceso electoral de 1988 y señaló que algunos de quienes entonces cuestionaban el fraude electoral posteriormente respaldaron a distintos gobiernos, desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto.
La Presidenta afirmó que estos sectores perdieron influencia política y económica con la llegada de la administración de Andrés Manuel López Obrador, por lo que, desde su perspectiva, actualmente buscan debilitar al Gobierno federal y al proyecto político que representa.
En cuanto a la reforma electoral, recordó que su propuesta contemplaba eliminar las listas de representación proporcional definidas por las cúpulas partidistas, reducir el financiamiento público a los partidos políticos y fortalecer la participación ciudadana mediante consultas.
Asimismo, planteaba mantener la representación proporcional, pero con mecanismos distintos para elegir a quienes ocupen esos espacios legislativos, además de fortalecer la autonomía de los estados.

Sin embargo, señaló que su iniciativa no obtuvo el respaldo necesario y sostuvo que quienes ahora cuestionan las condiciones democráticas del país tampoco apoyaron los cambios que propuso.
Respecto a las próximas elecciones de 2027, Sheinbaum aseguró que serán ejemplares y rechazó que los señalamientos contra su administración tengan la capacidad de afectar la voluntad ciudadana.
Por otra parte, indicó que cualquier posible acto de corrupción relacionado con las instituciones electorales debe investigarse y sancionarse por las autoridades correspondientes, entre ellas la Auditoría Superior de la Federación y la Fiscalía General de la República, según corresponda.
La mandataria pidió revisar lo ocurrido en el INE a partir de la reforma electoral de 2014 y rechazó que la actual presidenta del organismo, Guadalupe Taddei, haya sido designada por Morena, al señalar que su trayectoria dentro de las autoridades electorales comenzó antes de su llegada al Gobierno federal.


