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lunes, junio 8, 2026
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Mundial 2026 podría aumentar desperdicio de comida

A menos de un año de que arranque el Mundial de Futbol 2026, millones de mexicanos ya se preparan para disfrutar los partidos en reuniones familiares, con amigos o en establecimientos deportivos. Sin embargo, detrás del entusiasmo que genera el torneo también existe un desafío poco visible: el incremento en el desperdicio de alimentos.

Así lo revela la segunda edición de la encuesta “Ponerse la camiseta contra el desperdicio de alimentos”, realizada por la plataforma Cheaf, especializada en rescatar excedentes alimentarios. El estudio recopiló más de 1,500 respuestas de aficionados de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey para analizar los hábitos de consumo durante eventos deportivos de gran convocatoria.

Los resultados muestran que el desempeño de la Selección Mexicana influye directamente en el comportamiento de compra. El 65 por ciento de los encuestados afirmó que adquirirá más comida y botanas de lo habitual cuando juegue México, cifra que supera ampliamente el interés de consumo registrado para el partido inaugural (38 por ciento) y para las fases de clasificación (20 por ciento).

La investigación señala que el 48 por ciento de los aficionados planea ver los encuentros en casa de familiares o amigos, mientras que el 43 por ciento lo hará en bares o restaurantes deportivos. Este tipo de reuniones suele traducirse en compras superiores a las necesarias, ya que el 34 por ciento reconoce aprovechar promociones y combos aunque ello implique adquirir más productos de los requeridos, mientras que el 26 por ciento prefiere que sobre comida a que falte. Apenas el 9 por ciento calcula con precisión las cantidades necesarias para sus invitados.

Entre los alimentos con mayor riesgo de desperdicio destacan las guarniciones como ensaladas, purés y arroz, mencionadas por el 52 por ciento de los participantes. Les siguen panes y tortillas (44 por ciento), alimentos preparados en exceso como sopas o tamales (28 por ciento), carnes frías, quesos y botanas empaquetadas (24 por ciento), así como postres (21 por ciento).

“El partido de México no solo llena el estadio: llena los refrigeradores. Y lo que no se consume ese día tiene muchas probabilidades de acabar en la basura. Este tipo de eventos deportivos que congregan a millones tras una pantalla no cambia ese hábito; lo intensifica, por lo que debemos tener conciencia para minimizar el desperdicio”, señaló Braulio Valenzuela, Country Manager de Cheaf en México.

El estudio también identificó que los alimentos que más suelen sobrar son aquellos adquiridos para complementar las reuniones, más que los destinados al consumo principal, lo que incrementa las probabilidades de que terminen desechándose.

Delivery aumenta durante los partidos

Otro fenómeno que crecerá durante el torneo será el uso de servicios de entrega de alimentos a domicilio. El 60 por ciento de los encuestados considera probable o muy probable recurrir al delivery durante los días de partido.

En este segmento, los principales residuos corresponden a salsas, aderezos y dips, que representan el 46 por ciento de los excedentes. También figuran empaques, servilletas y cubiertos desechables (27 por ciento), así como papas, botanas y otros complementos (25 por ciento).

De acuerdo con Cheaf, este escenario representa un doble reto para la industria alimentaria: satisfacer la alta demanda generada por el torneo y reducir el impacto ambiental derivado del incremento en residuos.

Aunque la mayoría de los consumidores procura aprovechar los alimentos sobrantes, el estudio encontró que el 56 por ciento los conserva para consumirlos posteriormente y el 26 por ciento los comparte con sus invitados. No obstante, el 12 por ciento admite que la comida termina olvidada en el refrigerador hasta ser desechada, mientras que el 2 por ciento la tira el mismo día.

Mayor conciencia ambiental

La encuesta también muestra una creciente disposición de los aficionados para adoptar prácticas más sustentables. El 66 por ciento manifestó interés en que durante el Mundial se implementen programas de rescate y donación de alimentos, mientras que otros participantes respaldaron campañas de reciclaje, reducción de plásticos, reutilización de envases y certificaciones de sostenibilidad para restaurantes y zonas de aficionados.

Asimismo, más de la mitad de los encuestados estaría dispuesta a compartir los excedentes alimentarios o guardarlos para días posteriores, y el 45 por ciento aseguró que podría ajustar mejor las porciones al momento de comprar.

“Cuando se planea una reunión para disfrutar un partido, también se planea una compra, y ahí empieza la diferencia entre consumo y desperdicio. Este tipo de eventos deportivos son una gran oportunidad para crear mayor conciencia y normalizar hábitos simples: porciones realistas, una lista corta y un plan para lo que sobra”, añadió Valenzuela.

Ante este panorama, Cheaf anunció que durante la temporada mundialista impulsará campañas e iniciativas orientadas a reducir el desperdicio de alimentos y promover un consumo más responsable entre los aficionados, aprovechando la visibilidad del torneo para fomentar hábitos sostenibles.

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