34.8 C
Monterrey
lunes, julio 20, 2026
spot_img

México Opera Studio cierra temporada con Falstaff

México Opera Studio (MOS) concluyó su temporada 2026 con dos funciones de Falstaff, la última ópera de Giuseppe Verdi, logrando una favorable respuesta del público que asistió a la Gran Sala del Teatro de la Ciudad para disfrutar de una producción que combinó el talento de jóvenes intérpretes con la experiencia del barítono Gerardo de la Torre.

La primera presentación, realizada el viernes 17 de julio, estuvo encabezada por De la Torre en el papel de Falstaff, el personaje central de la comedia inspirada en Las alegres comadres de Windsor, donde un grupo de mujeres decide darle una lección al vanidoso caballero tras intentar seducirlas mediante cartas con el mismo contenido.

La puesta en escena, dirigida por Rennier Piñero, destacó por su dinamismo, el cuidado en las actuaciones y una precisa construcción escénica, con la que el director celebró la vigésima producción operística de México Opera Studio en un recinto emblemático para la ciudad.

El elenco estuvo integrado por la soprano Valeria Vázquez como Alice; la mezzosoprano Teresita Mena Mora como Mistress Quickly; la mezzosoprano Frida Shani en el papel de Meg; la soprano Nohemí Cossío como Nannetta, mientras que Samantha Dugar y Kathryn Schwarz participaron como covers del personaje.

También formaron parte de la producción el barítono Juan Arnulfo Tello como Ford; el tenor Miguel Ángel Ramírez como Bardolph; el tenor Luis Cornejo como el Doctor Caius; el bajo-barítono Carlos Alfaro como Pistola y Christopher González como Fenton.

Una función marcada por el compromiso

La función tomó un giro inesperado cuando, tras concluir el primer acto, los directores Rennier Piñero y Alejandro Miyaki informaron al público que Gerardo de la Torre padecía una infección de garganta que le impedía continuar cantando en condiciones normales.

Aunque inicialmente se temió la cancelación del estreno, el barítono decidió permanecer en escena para completar la representación, interpretando el personaje mediante susurros y marcando las líneas musicales, mientras la orquesta, bajo la dirección concertadora de Alejandro Miyaki, y el resto del elenco sostuvieron el desarrollo de la obra.

Desde el inicio de la función ya se percibían dificultades vocales en el protagonista, situación que fue compensada por la solidez del ensamble, el trabajo orquestal y la fuerza interpretativa de los jóvenes cantantes, quienes mantuvieron el nivel artístico del montaje.

El tercer acto ofreció uno de los momentos más vistosos de la producción, al transformar el escenario en un universo fantástico poblado por elfos, ninfas, brujas, aves y otros personajes mitológicos que hacen creer a Falstaff que ha muerto, hasta revelar finalmente que todo fue un elaborado engaño para escarmentarlo por su soberbia y excesos.

La ópera concluyó con la tradicional moraleja de Verdi sobre la importancia de no tomarse la vida demasiado en serio y la idea de que «quien ríe al último, ríe mejor», considerada también como una despedida artística del compositor italiano.

Al término de la función, Gerardo de la Torre recibió una prolongada ovación y explicó que una infección de garganta lo dejó prácticamente sin voz, pero decidió presentarse por respeto al público y al trabajo realizado durante meses por el elenco y el equipo de producción.

Artículo anterior
Artículo siguiente

Notas

Actualidad