Aunque el panorama económico para las micro y pequeñas empresas continúa siendo complicado, el Mundial de Futbol 2026 podría convertirse en una oportunidad histórica de crecimiento para aquellos negocios que logren prepararse y adaptarse a las nuevas demandas del turismo internacional, aseguró la presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (CANACOPE) Monterrey, Catalina Domínguez Estrada.
La dirigente empresarial señaló que, a diferencia de lo que algunos anticipan, no se vislumbra un “año del hidalgo automático”, es decir, un periodo de bonanza generalizada previo a cambios económicos o políticos. Sin embargo, destacó que el evento deportivo más importante del mundo podría impulsar una recuperación acelerada para los pequeños negocios que sepan aprovechar el flujo turístico y el consumo asociado a la justa mundialista.
CANACOPE Monterrey reiteró su postura a favor de incluir al pequeño comercio dentro de la estrategia económica y turística rumbo al Mundial 2026, con el objetivo de que la derrama económica alcance también a los negocios familiares y de barrio que forman parte de la economía local.

El organismo advirtió que, si la promoción turística se concentra únicamente en las zonas oficiales contempladas para la operación del Mundial, los beneficios podrían limitarse a determinados corredores comerciales, dejando fuera a una gran parte del comercio tradicional.
Actualmente, explicó Domínguez Estrada, la economía mexicana mantiene un crecimiento moderado, con niveles de consumo e inversión aún cautelosos, situación que ha obligado a muchas microempresas a operar con márgenes reducidos. No obstante, destacó que el Mundial 2026 será el evento deportivo más grande de la historia, con una asistencia estimada de 6.5 millones de personas y una derrama económica de gran magnitud.
En este contexto, ciudades sede como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México podrían experimentar una temporada extraordinaria para diversos sectores del pequeño comercio.
Entre los giros con mayor potencial de crecimiento, la presidenta de CANACOPE mencionó los negocios de comida rápida y gastronomía local, venta de souvenirs y artesanías, transporte y movilidad, hospedaje alternativo, barberías y servicios de belleza, tiendas de conveniencia, experiencias culturales, recorridos turísticos, comercio ambulante organizado, productos con identidad mexicana y emprendimientos digitales vinculados al turismo.
La empresaria recordó que eventos masivos recientes, como los conciertos de BTS en México, generaron importantes derramas económicas que beneficiaron principalmente a comercios relacionados con alimentos, transporte y venta de mercancías.
Sin embargo, advirtió que el Mundial no favorecerá de manera automática a todos los negocios.
Muchos microempresarios creen que cuando llegue el Mundial venderán más, pero la realidad es que FIFA y las grandes marcas concentran buena parte del gasto formal. El dinero que sí llega al pequeño comercio depende de factores estratégicos como la visibilidad digital, los sistemas de cobro electrónico y multimoneda, horarios extendidos, atención bilingüe y la capacidad de ofrecer experiencias memorables.
Catalina Domínguez Estrada
Añadió que el turista internacional no solo busca adquirir productos, sino también historias, identidad cultural y comodidad durante su estancia.
En el caso de Nuevo León, destacó que Monterrey no solo recibirá aficionados, sino también empresarios, medios internacionales, patrocinadores y operadores logísticos, lo que generará oportunidades de consumo tanto turístico como corporativo.
Domínguez Estrada consideró que el 2026 no será necesariamente un año extraordinario para todo el comercio, pero sí podría representar un periodo histórico para los pequeños negocios que sean ágiles, innovadores y visibles.
El comercio que logre convertirse en una experiencia local puede incluso duplicar o triplicar temporalmente sus ingresos. Veo grandes oportunidades en la economía barrial organizada, el comercio temático, los productos regionales, las activaciones comunitarias, las rutas gastronómicas y el turismo de experiencia.
Asimismo, señaló que los mayores riesgos podrían concentrarse en fenómenos como la especulación inmobiliaria, las rentas temporales excesivas, los sobreprecios y el comercio informal oportunista.



