La alimentación y los hábitos de vida influyen directamente no solo en la salud general, sino también en la salud bucal, coincidieron especialistas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) durante una entrevista en la que abordaron los retos alimenticios que enfrentan actualmente los estudiantes universitarios.
La Dra. Myriam Angélica de la Garza Ramos y el Dr. Guillermo Cano Verdugo destacaron la importancia del trabajo interdisciplinario entre las distintas áreas de ciencias de la salud para atender de manera integral a los pacientes.
Durante la conversación, la Dra. de la Garza explicó que actualmente las investigaciones en salud buscan integrar disciplinas como odontología, nutrición, enfermería y psicología, debido a que los problemas de salud no deben tratarse de manera aislada.

Durante muchos años se veía únicamente la parte dental o la parte médica por separado. Hoy entendemos que la salud es integral y que la alimentación impacta directamente en la salud bucal, física y mental.
Dra. Myriam de la Garza Ramos
Por su parte, el Dr. Cano Verdugo indicó que, a diferencia de décadas anteriores, actualmente existe una mayor conciencia sobre la importancia de la nutrición y del acompañamiento profesional en los hábitos alimenticios.
Explicó que los nuevos modelos de atención impulsados por organismos internacionales promueven el trabajo interprofesional entre odontólogos, nutriólogos, médicos, psicólogos y personal de enfermería, con el objetivo de ofrecer una atención más completa a los pacientes.

Los especialistas advirtieron que muchos estudiantes universitarios enfrentan jornadas académicas extensas que afectan sus hábitos alimenticios y de descanso. En carreras del área de la salud, señalaron, los jóvenes pueden permanecer entre ocho y diez horas continuas en actividades académicas, lo que favorece el consumo de comida rápida y productos altos en azúcares y carbohidratos.
Muchas veces los estudiantes comen lo primero que encuentran: hot dogs, tacos, alimentos instantáneos o snacks. Son alimentos rápidos y económicos, pero afectan la concentración, generan cansancio y favorecen problemas como obesidad, caries y enfermedades periodontales.
Dra. Myriam de la Garza Ramos

El Dr. Cano añadió que el consumo excesivo de carbohidratos y azúcares también altera el microbioma oral y favorece la proliferación bacteriana, además de relacionarse con problemas de concentración y somnolencia.
Ambos investigadores señalaron que uno de los principales retos es fomentar hábitos saludables dentro de las universidades, mediante espacios para actividad física, pausas activas y opciones de alimentación más saludable.
En ese sentido, destacaron algunas acciones implementadas en la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL, como caminatas, pausas activas, clases de yoga y actividades recreativas dirigidas a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Finalmente, hicieron un llamado a las nuevas generaciones a mejorar sus hábitos de alimentación y estilo de vida, entendiendo la salud como un equilibrio entre bienestar físico, mental y social.
La alimentación adecuada no solo mejora la salud bucal, también impacta positivamente en el rendimiento académico, el estado emocional y la calidad de vida



