La Dra. Dabeiba Adriana García Reboyo, investigadora de la Pontificia Universidad Javeriana, impartió la conferencia “Microbioma”, donde presentó los más recientes avances científicos sobre la relación entre los microorganismos de la cavidad oral y enfermedades sistémicas, particularmente el cáncer oral.
La conferencia se realizó por invitación de la Facultad de Odontología UANL, en el marco de la Macro Feria Internacional UANL. Durante el evento estuvo acompañada por la Dra. Myriam de la Garza Ramos, investigadora de Odontología, quien destacó el interés institucional de fortalecer la colaboración académica e impulsar que jóvenes estudiantes se incorporen a la Pontificia Universidad Javeriana para realizar estancias de investigación y vincularse a proyectos científicos en curso.

Durante su intervención, la especialista explicó que su formación inicial es en bacteriología, una carrera profesional enfocada en el análisis de muestras biológicas en laboratorios clínicos, con fuerte énfasis en microbiología aplicada al ser humano. Posteriormente realizó estudios de maestría investigando bacterias asociadas a inmunosupresión en pacientes con VIH, donde analizó parásitos gastrointestinales oportunistas. Más adelante desarrolló su doctorado en el área de cáncer.
Ya vinculada como docente e investigadora en la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá, comenzó a integrar su experiencia en microbiología con el campo odontológico, enfocándose en el estudio de bacterias orales. Señaló que, años atrás, la investigación en este ámbito estaba limitada por la dificultad de cultivar bacterias de la cavidad oral; sin embargo, el desarrollo de técnicas de secuenciación ha transformado el panorama científico.
El microbioma oral y su impacto en la salud
La investigadora explicó que el microbioma se refiere al conjunto de microorganismos presentes en una muestra determinada, incluyendo bacterias, hongos, virus y arqueas. En la cavidad oral existe una diversidad comparable a la del sistema gastrointestinal, y aunque muchas bacterias son benéficas, un desequilibrio —conocido como disbiosis— puede favorecer enfermedades.

Actualmente, detalló, existen más de 32 mil publicaciones que relacionan microbioma y enfermedad, y más de 3 mil centradas específicamente en microbioma oral y patologías. Entre las afecciones asociadas mencionó periodontitis, caries, enfermedades cardiovasculares, diabetes, Alzheimer y diversos tipos de cáncer, como el esofágico, colorrectal y oral.
En el caso del cáncer oral, indicó que factores como el consumo de alcohol, el tabaquismo, la infección por VPH y la inflamación crónica pueden interactuar con bacterias patógenas, generando un microambiente que favorece procesos carcinogénicos. Algunas bacterias producen metabolitos como el acetaldehído —carcinógeno tipo 1— o desencadenan respuestas inflamatorias persistentes que alteran el epitelio oral.
Secuenciación y nuevas tecnologías
García Reboyo destacó que herramientas como la secuenciación del gen 16S permiten identificar bacterias y arqueas, mientras que el análisis metagenómico posibilita describir de manera integral todos los microorganismos presentes en una muestra, incluso determinando su abundancia y actividad biológica.
Además, la metatranscriptómica permite conocer qué están haciendo esos microorganismos, es decir, qué genes están expresando y si producen factores de virulencia o resistencia antimicrobiana.
En uno de sus estudios, compararon saliva, placa dental y tejido tumoral de pacientes con y sin cáncer oral, identificando diferencias en la composición bacteriana y en la actividad genética entre condiciones saludables (eubiosis) y patológicas (disbiosis).

Probióticos, postbióticos y prevención
Uno de los ejes centrales de su investigación actual es el estudio de bacterias “buenas” capaces de inhibir el crecimiento de bacterias patógenas mediante la producción de bacteriocinas, proteínas que destruyen o debilitan microorganismos dañinos.
A través de pruebas de laboratorio, su equipo ha identificado especies con potencial antagónico frente a bacterias asociadas a enfermedad periodontal y cáncer. Incluso han trabajado con extractos bacterianos —postbióticos— que mostraron halos de inhibición comparables a algunos antimicrobianos.
El objetivo es caracterizar estos compuestos y evaluar su efecto citotóxico, inflamatorio y oxidativo en células tumorales de cáncer oral, con miras a desarrollar estrategias de prevención. También exploran sistemas de encapsulamiento que permitan administrar probióticos o postbióticos directamente en la cavidad oral mediante geles, láminas o gomas que mantengan el efecto localizado.
Nuevas líneas de investigación
La investigadora también trabaja en proyectos relacionados con fisura labiopalatina y apnea obstructiva del sueño, analizando la microbiota oral en estas condiciones. Ambos proyectos han obtenido financiamiento reciente y se encuentran en fase de recolección y análisis de muestras.
Finalmente, García Reboyo subrayó que comprender el microbioma oral no solo amplía el conocimiento científico, sino que abre la puerta a estrategias de diagnóstico temprano y prevención del cáncer oral, uno de los principales retos en salud pública debido a la detección tardía.



