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miércoles, enero 14, 2026
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UNAM desarrolla vacuna que elimina cáncer de mama y metástasis

Un equipo científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló vacunas terapéuticas capaces de curar el cáncer de mama, inhibir otros tipos de cáncer y eliminar la metástasis en modelos de laboratorio, mediante la activación del sistema inmune y la generación de memoria inmunológica que evita la reaparición de la enfermedad.

Los biológicos, denominados Bibliotecas de Epítopos Variables (BEVs), demostraron que no solo erradican tumores primarios, sino que también impiden que el cáncer vuelva a desarrollarse, aun cuando se implantan nuevamente células cancerosas en los ejemplares tratados. La metástasis, principal causa de fallecimiento por cáncer en humanos, también fue eliminada con este enfoque.

Karen Manucharyan, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la UNAM, explicó que una de las principales ventajas de estas vacunas es su potencial aplicación en cualquiera de los más de 220 tipos de cáncer, además de un costo considerablemente menor frente a tratamientos convencionales como quimioterapia, radioterapia o inmunoterapias con anticuerpos monoclonales, cuyo mercado alcanza los 200 mil millones de dólares anuales a nivel mundial.

El hallazgo, publicado recientemente en la revista internacional Molecular Immunology, es resultado de más de una década de investigación y mostró efectividad incluso en fases avanzadas de la enfermedad, con una sola inyección terapéutica en los modelos experimentales, destacó Allan Noé Domínguez Romero, académico de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM. No obstante, subrayó que la detección y el tratamiento tempranos incrementan su eficacia.

Un nuevo concepto de vacuna contra el cáncer

Domínguez Romero explicó que las BEVs representan un enfoque alternativo a los tratamientos tradicionales, al considerar que las células cancerosas son “blancos en movimiento”, debido a los cambios constantes en su genoma y fenotipo. Por ello, las vacunas convencionales resultan insuficientes.

En contraste, las BEVs se basan en miles de versiones mutadas de un antígeno asociado al cáncer, lo que permite al sistema inmune reconocer y atacar a las células tumorales, además de generar memoria inmunológica a largo plazo.

“Las defensas quedan preparadas para atacar incluso años después”, señaló Manucharyan, quien adelantó que, tras estos resultados sin precedentes, el equipo se encuentra listo para avanzar hacia ensayos clínicos en humanos.

Enfoque en cáncer de mama

El estudio utilizó el modelo de cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos, que afecta principalmente a mujeres de entre 30 y 50 años, e incluso más jóvenes. Este tipo de cáncer genera tumores de gran tamaño y metástasis, especialmente en pulmones, tanto en modelos animales como en humanos.

En México, el cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres, con una tasa proyectada de 9.9 fallecimientos por cada 100 mil habitantes. En 2022 se registraron 7 mil 888 defunciones, el 99.4 por ciento en mujeres, según datos del INEGI.

Vacuna terapéutica de ADN

A diferencia de las vacunas profilácticas que previenen infecciones asociadas al cáncer —como el virus del papiloma humano—, la desarrollada por la UNAM es terapéutica, es decir, se aplica cuando la enfermedad ya está presente. Los investigadores utilizaron vacunas génicas a base de ADN, seleccionando antígenos asociados a tumores, como la proteína survivina.

Mediante herramientas bioinformáticas, el equipo identificó epítopos capaces de activar a los linfocitos T CD8, células del sistema inmune responsables de destruir células cancerosas, y modificó sus secuencias para potenciar el reconocimiento tumoral.

Domínguez Romero destacó que, frente a la efectividad promedio del 20 al 30 por ciento de algunas inmunoterapias actuales —y casi nula en ciertos tipos de cáncer—, además de su alto costo, las BEVs mostraron una efectividad notable en los modelos experimentales.

Manucharyan subrayó que, en humanos, el procedimiento sería menos invasivo y adaptable a plataformas clínicas existentes.

Tenemos resultados igual de efectivos en otros tipos de cáncer, como melanoma, y trabajamos en modelos de leucemia. Podemos abordar los 220 tipos de cáncer que existen.

Manucharyan

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