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miércoles, enero 14, 2026
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Monterrey y Guadalajara liderarán el mercado inmobiliario en 2026

El sector inmobiliario mexicano cerró 2025 con un crecimiento moderado en el número de operaciones, pero con incrementos relevantes en los precios de la vivienda, impulsados principalmente por la escasez de oferta y una demanda que se mantuvo activa en los principales mercados urbanos e industriales del país, de acuerdo con un análisis de la firma Realty One Baja & Pacific.

En términos de valor, las transacciones residenciales realizadas durante el año se ubicaron entre 27 y 28 mil millones de dólares, equivalentes a cerca de 500 mil millones de pesos. El mercado estuvo dominado por la vivienda usada, que concentró alrededor del 63 por ciento de las operaciones, mientras que las tasas de interés aún elevadas, el menor dinamismo económico y la limitada oferta de vivienda nueva acotaron el crecimiento del sector.

El mercado se sostuvo más por la escasez de inventario que por un aumento en el volumen de ventas; eso explica por qué vimos plusvalías cercanas al 6 por ciento a nivel nacional, aun cuando el número de viviendas comercializadas creció apenas alrededor de 3 por ciento.

Alfredo Hernández Sotelo, director de Realty One Baja & Pacific

Para 2026, la firma prevé una etapa de consolidación. El valor de las ventas inmobiliarias podría alcanzar entre 28.5 y 30 mil millones de dólares, con un crecimiento estimado de entre 4 y 6 por ciento, impulsado principalmente por la plusvalía, ya que el aumento en el número de operaciones sería inferior a 2 por ciento.

Vamos hacia un mercado más racional y profesional, con compradores mejor informados y proyectos que deberán diferenciarse claramente por ubicación, diseño y valor real. Las oportunidades ya no estarán en la especulación, sino en el largo plazo.

Entre las principales tendencias para 2026 destacan el desarrollo de vivienda más compacta y eficiente en zonas bien conectadas; el nearshoring como motor estructural de la demanda en ciudades industriales; el crecimiento del mercado de renta y de los complejos multifamiliares; los desarrollos de usos mixtos apoyados por inversión pública en movilidad; una mayor profesionalización del sector y la sostenibilidad como nuevo criterio de valor inmobiliario.

En este contexto, Monterrey y Guadalajara se mantienen por encima del promedio nacional.

Son mercados que van un paso adelante en absorción de inventario y valorización, con mayor resiliencia ante las variaciones económicas y un atractivo creciente para la inversión local y extranjera.

Nuevo León concentra alrededor del 12 por ciento de la producción de vivienda en el país y Monterrey cerrará 2025 con cerca de 43 mil transacciones, además de una plusvalía promedio cercana al 9.9 por ciento. Para 2026 se estima un crecimiento de precios de alrededor del 9 por ciento, con zonas que podrían registrar incrementos de hasta 12 por ciento, particularmente en vivienda media y media-alta vinculada al nearshoring.

A diferencia de 2025, el crecimiento de 2026 en Monterrey será más estructural y menos especulativo; la infraestructura será el principal factor de decisión para compradores e inversionistas.

Destacó que proyectos como la expansión del Metro, la modernización del transporte público y las obras viales asociadas al Mundial de Futbol 2026, están ampliando el potencial de desarrollo habitacional y presionando al alza las rentas en zonas cercanas al Estadio BBVA y municipios como Guadalupe y San Pedro Garza García.

En Guadalajara, el mercado mostró en 2025 un comportamiento estable, con una plusvalía promedio de 8.5 por ciento y cerca de 38 mil viviendas comercializadas. Para 2026 se prevé un ligero incremento en las transacciones, hasta rondar las 40 mil, así como un volumen de ventas cercano a los 120 mil millones de pesos.

La inversión en transporte masivo y conectividad está redefiniendo el mapa inmobiliario de Guadalajara”, indicó el directivo, al señalar la expansión de las líneas 3 y 4 del Tren Ligero, los proyectos de conexión al aeropuerto y la regeneración de zonas consolidadas como factores que impulsan desarrollos verticales, usos mixtos y una mayor absorción de inventario.

El análisis de Realty One Baja & Pacific apunta a que 2026 será un año de transición para el sector inmobiliario mexicano, marcado por una mayor eficiencia, planeación y enfoque en proyectos de largo plazo, donde Monterrey y Guadalajara continuarán entre los destinos más atractivos del país.

La escasez de oferta bien ubicada seguirá presionando los precios al alza, aunque a un ritmo más moderado. Será un año clave para quienes apuesten por proyectos sólidos y visión de futuro.

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