En un contexto de crecimiento sostenido del sector inmobiliario en Nuevo León, especialistas advierten que el aumento de esquemas de preventa y nuevas modalidades de inversión también ha incrementado los riesgos de fraude cuando las operaciones se realizan con información incompleta o procesos poco claros.
Ante este panorama, el experto en temas inmobiliarios Pedro Dávila ha planteado la necesidad de fortalecer la prevención, la seguridad jurídica y las buenas prácticas dentro del sector, con el objetivo de ordenar el mercado y proteger a quienes participan en este tipo de inversiones.
Dávila explicó que el debate sobre la regulación del sector no debe centrarse únicamente en compradores y desarrolladores, sino que también involucra a otros actores clave como notarios, autoridades, instituciones bancarias y áreas técnicas que participan en cada operación inmobiliaria.
De acuerdo con el especialista, uno de los puntos críticos suele ser la seguridad jurídica de los terrenos. Señaló que cuando un predio no cuenta con una situación legal clara o los permisos no corresponden al uso de suelo autorizado, el riesgo para los inversionistas aumenta. Situaciones similares ocurren cuando los contratos presentan ambigüedades o anexos que no detallan obligaciones, lo que puede abrir la puerta al fraude inmobiliario.
Por ello, sostuvo que la revisión legal debe realizarse desde las primeras etapas de cualquier proyecto.
La lógica es evitar que una inversión se construya sobre supuestos”.
Pedro Dávila
En este sentido, destacó que la transparencia documental funciona como una barrera preventiva dentro del mercado inmobiliario. Contar con claridad sobre la propiedad del terreno, permisos vigentes, avances reales de obra y plazos establecidos permite que los compradores tomen decisiones informadas.
Asimismo, explicó que integrar la información documental dentro de los procesos comerciales de los desarrollos ayuda a reducir interpretaciones erróneas y conflictos posteriores, los cuales en muchos casos terminan en disputas legales costosas.
Dávila también ha señalado que el sector requiere reglas claras para todos los actores involucrados. Desde su perspectiva, un desarrollo responsable se construye con bases legales sólidas y procesos verificables.
En este marco, ha manifestado su respaldo a la Ley de Preventas Inmobiliarias y ha impulsado la necesidad de una reforma integral que fortalezca el marco regulatorio.
El especialista explicó que cuando las preventas se rigen por reglas claras, los compradores pueden exigir información verificable y se reduce la improvisación dentro de los proyectos.
En ese esquema, el fraude inmobiliario pierde espacio porque cada actor tiene responsabilidades y tiempos definidos.
Entre las principales recomendaciones para prevenir este tipo de riesgos, Dávila destacó la importancia de verificar la propiedad del terreno en el Registro Público, confirmar que los permisos estén vigentes, revisar los contratos a detalle, evitar pagos sin respaldo legal e investigar la trayectoria del desarrollador.
También sugirió desconfiar de ofertas que prometan rendimientos irreales o que presionen a los compradores para firmar contratos de manera apresurada.
Finalmente, indicó que estas medidas forman parte de un estándar más amplio que incluye contratos detallados, procesos internos claros y una comunicación constante con los clientes.
La aportación técnica de Pedro Dávila ha sido reconocida por la Barra Mexicana, Colegio de Abogados (Capítulo Nuevo León) y por el Colegio de Abogados de Nuevo León A.C., que en octubre y noviembre de 2025 le otorgaron distinciones por su enfoque integral y su contribución al análisis jurídico del sector inmobiliario. Ambos organismos destacaron la visión de conjunto de su propuesta, que considera a todos los actores del mercado.



