En el marco del décimo aniversario del Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE), la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se consolida como un actor clave en el desarrollo de capacidades científicas y tecnológicas para el monitoreo de fenómenos solares que pueden impactar sistemas críticos en el país.
Durante la conmemoración por el 20 aniversario del Observatorio de Centelleo Interplanetario MEXART, en Coeneo, Michoacán, se destacó que el LANCE —impulsado en 2016 por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en colaboración con la UANL— ha permitido a México contar con infraestructura propia para el estudio del clima espacial, así como con sistemas de alerta temprana dirigidos al Sistema Nacional de Protección Civil.

El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, subrayó que proyectos como MEXART y el LANCE demuestran que la ciencia de frontera puede desarrollarse incluso en comunidades rurales, gracias a la colaboración entre instituciones académicas y la sociedad. Asimismo, resaltó que esta plataforma científica integra observación, procesamiento de datos, supercómputo y emisión de reportes en tiempo real.
Este agrupó al Observatorio al Servicio de Ciencia Espacial México, el Repositorio Institucional, el Centro de Supercómputo y la red de instrumentación conformaron una plataforma científica enfocada tanto a la investigación básica como al monitoreo, al procesamiento de grandes volúmenes de información, a la emisión de reportes en tiempo real y a la alerta temprana.
Leonardo Lomelí Vanegas
En el evento, que se realizó el 11 de abril en Michoacán, fueron reconocidos investigadores y personal que ha trabajado en ambos proyectos, entre ellos el Dr. Eduardo Gerardo Pérez Tijerina, responsable del LANCE-UANL desde 2015.


Participación en una red Científica nacional
En este esfuerzo nacional, la participación de la UANL ha sido estratégica desde 2015, cuando comenzó a desarrollar estudios sobre fenómenos astronómicos con potencial de causar desastres, como tormentas solares y el monitoreo de asteroides, en respuesta a modificaciones a la Ley General de Protección Civil.
El Dr. Eduardo Gerardo Pérez Tijerina, explicó que la institución contribuye mediante el laboratorio ubicado en la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, donde se coordina parte de la red instrumental que opera a nivel nacional.
En 2014 hubo una adición a la Ley de Protección Civil a nivel federal, donde se introducen fenómenos astronómicos como causantes de desastres naturales, incluyendo las afectaciones por tormentas solares; es el contexto que impulsó la participación de la UANL en este campo.
Dr. Eduardo Pérez Tijerina

Detalló que el LANCE integra una extensa red de instrumentos distribuidos en el país, cuyos datos permiten generar información regional única y activar sistemas de alerta temprana ante eventos solares que podrían afectar redes eléctricas, telecomunicaciones y navegación aérea.
El laboratorio agrupa y coordina una extensa red instrumental con aplicaciones de clima espacial a lo largo del país; es un proyecto de cobertura nacional.
Además, el laboratorio trabaja en la certificación de sus procesos bajo estándares internacionales de calidad (ISO 9001), lo que fortalecerá la confiabilidad de las alertas emitidas a autoridades de protección civil. También mantiene vinculación con agencias gubernamentales, fuerzas armadas y organismos internacionales para el diseño de políticas públicas de prevención.


Los datos del LANCE permiten operar un sistema de alerta temprana con información regional, lo que resulta clave para la toma de decisiones en sectores estratégicos.
El investigador, miembro del SNII Nivel III, también subrayó el valor estratégico de la participación de la UANL en esta red científica nacional.
Para la UANL, formar parte del LANCE significa contribuir directamente a la generación de conocimiento de frontera y al desarrollo de capacidades científicas que impactan a todo el país; es una responsabilidad y una oportunidad para incidir en la seguridad tecnológica y el bienestar de la sociedad.


A diez años de su creación, el LANCE UANL cuenta con instalaciones en el Observatorio Astronómico Universitario en Iturbide, que cuenta con instrumentación especial como una estación ionosférica, magentometeo, así como un radiotelescopio de la red Callisto. Y en colaboración con el Observatorio Astronómico de Shanghái, tiene un Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS, por sus siglas en inglés).
Entre las líneas de investigación que desarrollan los científicos está la instalación de un detector de neutrones en colaboración con la Universidad Mayor de San Andrés, en Bolivia; y un estudio sobre las auroras boreales que se registraron en el sur de Nuevo León en mayo de 2025.
Con la participación activa de la UANL, el LANCE no solo impulsa la investigación de frontera, sino que también fortalece la capacidad del país para anticipar y mitigar riesgos derivados del clima espacial, en una era cada vez más dependiente de la tecnología.



