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lunes, marzo 2, 2026
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“Luna de Sangre”, pintará de rojo el cielo por eclipse total

La madrugada del martes 3 de marzo de 2026, México tendrá “asientos en primera fila” para observar uno de los espectáculos astronómicos más llamativos: un eclipse lunar total, conocido popularmente como “Luna de Sangre”.

Así lo explicó el Dr. Carlos Alberto Guerrero Peña, astrofísico e investigador de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la UANL, quien destacó que se trata de un fenómeno visible a simple vista y que no requiere telescopios ni filtros especiales.

¿Qué ocurrirá esta madrugada?

Durante el eclipse, la Luna atravesará la sombra proyectada por la Tierra. Primero ingresará en la penumbra, donde el oscurecimiento es tenue; después pasará a la umbra, la región de sombra más oscura y definida; y finalmente llegará la totalidad, cuando el disco lunar quede completamente dentro de la umbra y adquiera su característico tono rojizo.

En Nuevo León, la fase penumbral comenzará alrededor de las 2:44 a.m. La totalidad se registrará aproximadamente de 5:04 a 6:02 a.m., alcanzando su punto máximo cerca de las 5:33 a.m. El fenómeno completo concluirá alrededor de las 7:10 a.m.

El espectáculo real ocurre en la fase de totalidad, cuando la refracción tiñe la Luna de un rojo profundo.

Dr. Carlos Guerrero Peña
Dr. Carlos Alberto Guerrero Peña, astrofísico UANL.

¿Por qué se ve roja la Luna?

Guerrero Peña detalló que el color rojizo no se debe a que la Luna emita luz propia, sino a un fenómeno óptico conocido como dispersión de Rayleigh, el mismo principio que hace que el cielo sea azul durante el día.

Cuando la Tierra bloquea la luz solar directa, algunos rayos solares logran atravesar los bordes de la atmósfera terrestre. En ese trayecto, las moléculas de gas dispersan las longitudes de onda más cortas, como el azul y el violeta, mientras que las más largas —rojos y naranjas— logran atravesar la atmósfera, se curvan por efecto de la refracción y se proyectan hacia el interior del cono de sombra.

Es como si la superficie lunar se iluminara simultáneamente con todos los amaneceres y atardeceres que ocurren en la Tierra en ese instante. Es poesía pura, pero en términos de física óptica.

La intensidad del color puede variar dependiendo de las condiciones atmosféricas, como polvo, nubes o aerosoles. Por ello, algunos eclipses lucen más cobrizos y otros más oscuros.

Recomendaciones para observarlo

El investigador señaló que para disfrutar mejor el eclipse conviene buscar un lugar con horizonte despejado hacia el oeste, ya que conforme se acerque el amanecer la Luna irá descendiendo en esa dirección.

Subrayó además que observar un eclipse lunar no representa ningún riesgo para la vista, pues se trata únicamente de luz reflejada y atenuada.

El uso de binoculares no es obligatorio, pero incrementa dramáticamente el contraste de los cráteres bañados en esa luz rojiza. Vale muchísimo la pena.

Guerrero Peña

Para quienes estén dispuestos a madrugar, el evento promete convertirse en uno de los fenómenos astronómicos más memorables del año.

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