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jueves, septiembre 24, 2026
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La UANL estudia el vínculo entre salud bucal y mascotas

La creciente integración de las mascotas a la vida familiar abrió una nueva pregunta para la ciencia: ¿qué microorganismos pueden intercambiar perros y humanos? Investigadoras de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León analizan esta relación desde la salud bucal.

Dormir en la misma cama, compartir espacios dentro de casa e incluso recibir un bocado de la comida de sus propietarios se ha convertido en parte de la convivencia cotidiana entre muchas personas y sus perros. Esta cercanía, sin embargo, también plantea preguntas sobre el intercambio de microorganismos y sus posibles efectos en la salud.

La Dra. Myriam de la Garza Ramos, investigadora de la Facultad de Odontología, y la Dra. Mónica Margarita Sandoval Cantú, residente de Periodoncia, explicaron que el proyecto busca identificar posibles intercambios bacterianos entre ambas especies y conocer cómo responde el organismo humano ante estos microorganismos.

De mascotas a integrantes de la familia

De la Garza Ramos señaló que la relación entre las personas y los animales de compañía ha cambiado considerablemente. Si décadas atrás los perros permanecían principalmente en patios y cumplían funciones de vigilancia, actualmente forman parte de la dinámica familiar y mantienen un contacto mucho más estrecho con sus propietarios.

Esta transformación también ha modificado sus hábitos. En algunos hogares, las mascotas comparten espacios de descanso, alimentos e incluso utensilios con las personas.

Para la investigadora, esta realidad hace necesario preguntarse qué ocurre con los microorganismos presentes en la cavidad oral de los animales cuando existe una convivencia tan cercana.

Al incorporar mascotas a nuestro rol familiar, a nuestra convivencia día con día, requiere también tener ciertos cuidados, no tanto por el animal sino también para nosotros.

Dra. Myriam de la Garza Ramos

Una boca también puede enfermar

Al igual que los seres humanos, los perros pueden desarrollar placa dentobacteriana, cálculo dental y enfermedad periodontal, padecimiento que puede provocar inflamación de las encías, movilidad y pérdida de piezas dentales.

Sandoval Cantú explicó que su proyecto se concentra precisamente en estudiar el posible intercambio de bacterias entre perros y humanos.

El proyecto está enfocado en la relación o el intercambio de bacterias de un perro hacia el humano.

Dra. Mónica Margaita Sandoval Cantú

La especialista destacó que, cuando los perros desarrollan enfermedad periodontal, aumenta la presencia de determinadas bacterias en su cavidad oral. La investigación busca conocer si algunos de estos microorganismos pueden llegar al organismo humano debido al contacto cotidiano y qué respuesta genera el cuerpo ante ellos.

La inflamación, una pieza clave

Uno de los aspectos que despierta el interés de las investigadoras es la relación entre determinados microorganismos y los procesos inflamatorios.

La enfermedad periodontal es un padecimiento inflamatorio que puede ocasionar la destrucción de los tejidos que sostienen los dientes. Además, la inflamación crónica ha sido estudiada por su relación con diversos problemas de salud sistémica.

De la Garza Ramos subrayó que todavía existen interrogantes sobre la forma en que interactúan los microorganismos de perros y humanos, así como sobre sus posibles consecuencias.

No sabemos qué efecto tenga esa estrecha relación entre el ser humano y la mascota en ambas partes. Es justo lo que tenemos que investigar.

De la Garza, SNII Nivel 2

Por ello, el objetivo no es establecer de antemano que la convivencia con perros represente un riesgo, sino generar evidencia científica que permita comprender mejor el intercambio de microorganismos.

Una relación que también cambia con la alimentación

La alimentación de las mascotas es otro elemento que forma parte de esta investigación. Las especialistas señalaron que los hábitos de los animales domésticos han cambiado y que actualmente pueden consumir alimentos procesados para mascotas o, en algunos casos, productos similares a los que comen sus propietarios.

Estos cambios podrían modificar el ambiente de la cavidad oral de los animales y, con ello, la composición de los microorganismos que habitan en ella.

Además, existen bacterias características de los perros y otras asociadas con la microbiota humana, por lo que uno de los retos consiste en determinar cuáles microorganismos pueden intercambiarse y qué papel desempeñan.

Ciencia para entender una convivencia cada vez más cercana

La investigación parte de una realidad cada vez más común: los perros dejaron de ser únicamente animales de compañía o guardianes para convertirse en integrantes de muchos hogares.

Ante esta nueva dinámica, la odontología busca aportar conocimiento sobre la microbiota oral de humanos y perros, sus procesos inflamatorios y las posibles rutas de intercambio bacteriano.

Para las investigadoras, conocer esta relación permitirá contar con mayores elementos para promover medidas de cuidado tanto para las mascotas como para las personas que conviven con ellas.

El estudio representa, además, un ejemplo de cómo la investigación odontológica puede ampliar su campo de acción hacia la relación entre salud humana y salud animal, un enfoque que abre nuevas preguntas sobre los microorganismos que acompañan la vida cotidiana y sobre la manera en que las especies pueden influirse mutuamente.

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