La confrontación que durante años han protagonizado Movimiento Ciudadano, PRI y PAN en Nuevo León responde a sus propios intereses políticos, pues utilizan las instituciones tanto para enfrentarse como para alcanzar acuerdos cuando éstos benefician a sus grupos, señaló Waldo Fernández.
El aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación en Nuevo León sostuvo que la confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso no comenzó en la actual administración, sino que se arrastra desde el gobierno anterior.
Vamos ya entrando al onceavo año de conflicto político en Nuevo León, donde el gobernador y el Congreso local se la pasan dándose con todo. Pero cuando se trata de repartir dinero, espacios políticos o de sacar reformas a modo que le convenga a los dos bloques, ahí sí se ponen de acuerdo.
Waldo Fernández
Como ejemplo, recordó que al inicio de la actual administración PRI, PAN y Movimiento Ciudadano se pusieron de acuerdo y se repartieron espacios, entre ellos magistraturas administrativas, hasta que esa relación se rompió y dio paso nuevamente a la confrontación política.
Tras la ruptura de esos acuerdos, sostuvo, la relación entre ambos bloques derivó nuevamente en confrontaciones y persecuciones contra legisladores y funcionarios.
También vemos cómo Movimiento Ciudadano utiliza las instituciones cuando le conviene en contra de los funcionarios del PRIAN.
En contraste, cuestionó que esa capacidad para confrontarse o alcanzar acuerdos no se traduzca en decisiones para atender los problemas de los ciudadanos.
Cuando se trata de perseguirse entre ellos, se utilizan; cuando se trata de ponerse de acuerdo entre ellos, se utilizan y nunca, nunca está el interés del ciudadano de por medio.



