La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró este domingo que México mantendrá una relación de cooperación y respeto con otras naciones, pero sin aceptar injerencias en los asuntos internos del país, durante el acto “Honestidad, Resultados, Amor al Pueblo y a la Patria”, realizado en el Monumento a la Revolución ante miles de asistentes.
Al conmemorar dos años de gobierno, la mandataria afirmó que la relación con los socios comerciales de México debe basarse en la colaboración y el respeto mutuo, preservando en todo momento la soberanía nacional.
Trabajar conjuntamente, como socios comerciales, respetándonos y fortaleciendo el interés común con respeto a nuestras soberanías. Pero debe quedar muy claro: México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones.
Sheinbaum sostuvo que el principio de no intervención forma parte de la tradición constitucional mexicana y recordó que la historia nacional demuestra la importancia de defender la independencia frente a intereses externos.

La historia de México nos ha enseñado que ningún pueblo conserva su libertad si permite que intereses extranjeros decidan sobre su destino.
La presidenta también destacó los vínculos que unen a los mexicanos dentro y fuera del país, particularmente con las comunidades que residen en Estados Unidos, y afirmó que la relación bilateral debe construirse sobre la fraternidad y la cooperación.
Las y los mexicanos en México, en Estados Unidos y en el mundo entero sabemos que los lazos que nos unen son poderosos y están construidos sobre los valores más profundos de la fraternidad. Colaboramos, nos coordinamos, pero nunca nos subordinamos ni nos subordinaremos.
Durante su discurso, Sheinbaum aseguró que la soberanía e independencia de México son conquistas históricas que costaron grandes sacrificios a generaciones anteriores, por lo que su gobierno mantendrá una postura firme en su defensa.

Asimismo, lanzó críticas contra sectores de la oposición, a quienes acusó de respaldar o promover presiones provenientes del extranjero con fines políticos.
Lo más lamentable es la actitud de una parte de la derecha mexicana dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros.
La mandataria cuestionó a actores políticos y comentaristas que, dijo, buscan apoyo fuera del país para criticar al gobierno mexicano o recuperar privilegios perdidos tras los cambios políticos impulsados por la llamada Cuarta Transformación.
Hay políticos y comentaristas que viajan al extranjero para hablar mal de México, que solicitan intervención externa y que abren las puertas a agencias extranjeras con tal de recuperar los privilegios que perdieron cuando el pueblo decidió cambiar el rumbo de la nación.
Sheinbaum consideró que esta conducta no es nueva y forma parte de una tradición histórica del conservadurismo mexicano. Sin embargo, afirmó que el contexto político actual es distinto debido al respaldo popular con el que cuenta su movimiento.
Esa ha sido siempre, a lo largo de la historia, la actitud de los conservadores mexicanos. Pero hay algo que no entienden: México ya cambió.



